martes, 12 de julio de 2022

Extraño platicar contigo en las noches, en la madrugada. Pero te extraño más a las cuatro de la tarde, cuando te podía decir “no creerás lo que me acaba de pasar”

Ahí me dueles más. 

miércoles, 1 de junio de 2022

Espero que nunca dejes de sonar para mi. Pero si algún día lo haces, no olvides que alguna vez fuiste mi canción favorita.


lunes, 18 de febrero de 2019

"Pero mis ojos son también dos tristes idiotas. No se dan cuenta de que no eres tú la que tienes que marcharte para que ellos te dejen de ver. Son ellos los que tienen que dejar de mirarte para conseguir no verte más”

jueves, 19 de julio de 2018

Sábado 8 de diciembre

Hoy quemé tu carta. La única carta que me escribiste. Y yo te he estado escribiendo, sin que tú lo sepas, día a día. A veces con amor, a veces con desolación, otras con rencor.

Tu carta la conozco de memoria: catorce líneas, ochenta y ocho palabras, diecinueve comas, once puntos seguidos, diecisiete acentos ortográficos y ni una sola verdad.

-José Emilio Pacheco

domingo, 15 de abril de 2018

martes, 30 de mayo de 2017

¿Cómo sucedió? ¿Cómo no me di cuenta? Ahora que lo escribo pudo verlo todo. Las señales estaban todas ahí, invadían el aire, tenía que empujarlas con las manos para poder atravesar el lugar. Moverlas para llelegar de la sala al cuarto y del cuarto a la cocina, y cuando a uno se le antojara regresar a cualquier espacio de este diminuto departamento, todo ya se había agolpado de nuevo, pero crecía más rápido y con mayor violencia. El aire era pesado. Cuando dormía, si era posible, podía sentir una opresión en el pecho. Es el calor, pesnaba yo. Es el trabajo. Es que han pasado muchos días sin que escriba nada que valga la pena y cuando eso me pasa comienzo a sentirme medio muerta por dentro.
Pero ahora que lo pienso, recuerdo perfectamente cómo sucedieron las cosas ayer. Fueron nuestras invisibilidades las que me llevaron a ese lugar para hablarte, las pequeñas muertes, la sucesión de pequeñas muertes, las cosas que no dijimos, las cosas que no supimos decir, los sentimientos que estaban ahí pero no supimos conjurar.
No fue una suma de cosas, fue el espacio entre esas cosas.
No fueron las cosas que perdimos, fue no saber que las estábamos perdiendo.

miércoles, 17 de mayo de 2017

No sé, quizás algún día cuando ya no te quiera, cuando deje de desear volver atrás, cuando la frustración no me busque, te diré que te quise cómo a nadie y para siempre. Aunque ese siempre si tuviese un final.

viernes, 28 de abril de 2017

Nunca podría odiarte por marcharte, porque un día, sin avisar, me salvaste. Y esas son las cosas que nunca se olvidan.

viernes, 24 de marzo de 2017

Que maravilla es sentir que tengo un corazón que cruzaría el mundo por alguien, que se alegra con la dicha de otros, que sufre por la pérdida, incluso duele en las ausencias, que vive todos los días, que ama y que sabe que los latidos se congelarían si no sintiera lo suficiente.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Y eso es exactamente lo que pasa, cuando sólo queda uno de los dos sosteniendo el amor, que al final, tras tanta decepción, por suerte, acaba cediendo el amor propio.

miércoles, 8 de febrero de 2017

A veces, el paso más grande hacia la felicidad es liberarse de esa atadura emocional que nos detiene.

sábado, 24 de diciembre de 2016

¿Deberíamos tener una manual de noviazgos para que no haya tantos fracasos? Más bien, deberíamos de conocer bien a las personas, así nos daríamos cuenta si nos van a querer en las malas y no solo en las buenas, deberíamos dejar de tener tantas decepciones y ser felices. Deberíamos de dar lo mejor de nosotros, sin miedos, amarnos y respetarnos diariamente. Pero sobretodo, amarnos todos los días, segundo a minuto. 

No tengan miedo y sólo ámense sinceramente.

martes, 20 de diciembre de 2016

No obligues a nadie a quedarse, mejor oblígalos a irse; quien insista en quedarse es quien vale la pena.

-Gabriel García Márquez. 

sábado, 17 de diciembre de 2016

Y si vas a salir de mi vida, sólo te pido una cosa: Una vez que te hayas ido y veas que estoy bien, no te atrevas a volver.

-Mario Benedetti,

martes, 13 de diciembre de 2016

El error es mirar lo de ayer con ojos de hoy, 
querer que las cosas vuelvan a ser igual
cuando tú ya no eres el mismo,
como si se pudieran reciclar los suspiros
o dar un mismo beso por segunda vez.
Los mudos no gritan, los sordos no ven la música,
con las cinco letras que se escribe "tarde"
no puedes escribir "ahora"
El amor que fue, ese ya nunca vuelve.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Aprendiste a usar traje y corbata. Aprendiste a usar vestido y zapatos de tacón. Aprendiste a decir "Perdón, Por favor y Gracias." Aprendiste, más adelante, a expresarlos sin sentirlos. Aprendiste a nunca conformarte con el dinero que ganas. Y así aprendiste a ser conformista para ganarla, metiéndote en una oficina a trabajar más horas de las que vives.
Aprendiste a mentir, y a tenerle miedo a la verdad. Aprendiste a ser educado, correcto, formal. Aprendiste a masticar con la boca cerrada y el perfecto uso de los cubiertos. Aprendiste a mantener el control. Te olvidaste de que, a veces, se llega más lejos cuando el control se pierde. Aprendiste a desconfiar de las personas, aprendiste a usarlas. Aprendiste a querer a alguien que no te quiere, y a despreciar al que si lo hace.
Nadie te enseñó a llorar, te salió solo. Pero aprendiste a tragarte hasta la última lágrima. Por orgullo, por vergüenza, por idiota.
Aprendiste que los amigos son importantes, y que siempre están. También aprendiste a cambiarlos por el amor de turno. Quizás te llegó el mensaje de las sociedad que está mal visto estar solo. Aprendiste que estar solo es tomado como un fracaso directamente proporcional a los años que tienes. 
Aprendiste a usar máscaras. No te diste cuenta de que incluso con una máscara puesta todo el día, se te siguen viendo los ojos, y en lo ojos, está el alma.
Aprendiste a sumar, a restar, un poco a dividir: Lo tuyo es tuyo, lo mío es mío, y los que no tienen que repartir, que se jodan.
Aprendiste a decir que si por compromiso. Aprendiste a ver el resultado y no el esfuerzo. Aprendiste la resignación, el hastío y la comodidad. Aprendiste a drogarte y emborracharte para escapar de todo lo que aprendiste.
Aprendiste a dormir mal, a comer mal, a sentirte vacío. Aprendiste a no saber por qué. Aprendiste a taparlo con cualquier cosa. Aprendiste también que no se tapa.
Aprendiste a intentar cumplir las expectativas de los otros.
Tira los manuales de "Las cosas que tengo que hacer según  este mundo". Los tomos que tengas, de verdad, no hacen falta. Sácate ese traje y la corbata. Sácate el vestido y los tacones. Quema la máscara y te invito que aprendas a reinventarte.

lunes, 7 de noviembre de 2016

No le dije nada porque, ¿qué se le dice a alguien que se va y te deja tan desordenado el corazón?

jueves, 3 de noviembre de 2016

Todo el tiempo estoy sintiendo que se me acaba el tiempo, no sé para qué, pero se me acaba el tiempo.

martes, 18 de octubre de 2016

Por suerte, existes,

Y por suerte también,
no solo existes, 
sino que te colocas aquí,
justo al lado de todo lo que está lejos
para estar cerca.

Y por suerte, aún más,
no sólo existes
y te colocas ahí, 
sino que es en ese exacto lugar
en el que me haces creer
que merezco habitarlo,
conocer rincones que lo atajan
y saber mirarte también 
cuando cierro los ojos.

Como un sueño.

Como el sueño que aparece
en el momento preciso
en el lugar que tú ocupas.

-Elvira Sastre

jueves, 6 de octubre de 2016

Los días que no me habla, cuando no contesta, los mensajes, esos días que no me busca, o que parece que soy invisible, a esos días les llamo: Infierno.