miércoles, 28 de septiembre de 2016
sábado, 6 de agosto de 2016
Nos convencemos
a nosotros mismos de que la vida será mejor después de casarnos, después de
tener un hijo y entonces después de tener otro. Entonces nos sentimos
frustrados porque los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos
más felices cuando lo sean. Después de eso nos frustramos porque son
adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando
salgan de esta etapa. Nos decimos que nuestra vida estará completa cuando a
nuestro esposo (a) le vaya mejor, cuando tengamos un mejor carro o una mejor
casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos retirados. La verdad
es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora,
¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir
ser felices de todas formas. Una de mis frases: “Por largo tiempo me parecía que la vida estaba a punto de comenzar. La
vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que
resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que
pagar. Sólo entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta que esos
obstáculos eran mi vida”. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay un
camino a la felicidad. La felicidad “es” el camino; así que atesora cada
momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartiste con alguien
especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que
el tiempo no espera por nadie, así que deja de esperar hasta que bajes cinco
kilos, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta el viernes por la
noche, hasta el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el
otoño o el invierno o hasta que te mueras, para decidir que no hay mejor
momento que éste para ser feliz. La felicidad es un trayecto, no un destino.
lunes, 1 de agosto de 2016
lunes, 6 de abril de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
jueves, 5 de febrero de 2015
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Se eliges estar conmigo tienes que saber que los domingos son mis peores días, tienes que saber que mi autoestima sube y baja muy a menudo y que una simple palabra me puede hundir. Tampoco tienes que olvidar que lloro fácilmente, que me río por todo y que no me gusta salir con las demás chicas. Recuerda también que tengo miedo enamorarme, no quiero hacerme daño. Si después de saber esto y descubrir mis otros defectos, te has fijado en mis virtudes, bienvenido a mi vida.
viernes, 21 de noviembre de 2014
Me sorprendió un día con un te quiero. Tuve un momento de vacilación, no me lo esperaba. Llevábamos poco tiempo juntos y soy de las que no dicen las cosas que no sienten.
Le contesté: Gracias.
Lo sé, suena mal. Pero esperen, aún no me odien. Antes de juzgarme déjenme explicarles. Definitivamente un yo también estaba fuera de mis opciones. ¿Qué es un yo también?
Un yo también es una respuesta automática. Es como un "yo no fui" al romperse algo cuando éramos pequeños. Un yo también no era suficiente para expresar lo que yo quería que él entendiera. Yo necesitaba decirle gracias, un gracias de verdad. Un gracias por despertarme cada día con unas intensas ganas de vivirlo. Un gracias por las sonrisas que me provoca cuando me mira de esa forma que no sabría describir. Debía responder un gracias por todas las mariposas que revolotean en mi estómago y las mejillas rojas cuando me dice cosas tan bonitas que me provoca ocultar el rostro. Un gracias por entenderme o, al menos, intentarlo (soy terriblemente complicada). Un gracias por los mensajes de buenas noches deseándome dulces sueños. Un gracias por los besos que derriten el hielo que me queda en el corazón. Un gracias por los detalles, por las caricias, por las canciones, por las bromas, por la confianza. Gracias por quererme, porque nunca nadie me ha hecho sentir tan querida. Así que sí, yo también, pero no, no me sirve, él sabe que lo quiero y cada vez lo quiero más.
Principalmente, gracias.
Le contesté: Gracias.
Lo sé, suena mal. Pero esperen, aún no me odien. Antes de juzgarme déjenme explicarles. Definitivamente un yo también estaba fuera de mis opciones. ¿Qué es un yo también?
Un yo también es una respuesta automática. Es como un "yo no fui" al romperse algo cuando éramos pequeños. Un yo también no era suficiente para expresar lo que yo quería que él entendiera. Yo necesitaba decirle gracias, un gracias de verdad. Un gracias por despertarme cada día con unas intensas ganas de vivirlo. Un gracias por las sonrisas que me provoca cuando me mira de esa forma que no sabría describir. Debía responder un gracias por todas las mariposas que revolotean en mi estómago y las mejillas rojas cuando me dice cosas tan bonitas que me provoca ocultar el rostro. Un gracias por entenderme o, al menos, intentarlo (soy terriblemente complicada). Un gracias por los mensajes de buenas noches deseándome dulces sueños. Un gracias por los besos que derriten el hielo que me queda en el corazón. Un gracias por los detalles, por las caricias, por las canciones, por las bromas, por la confianza. Gracias por quererme, porque nunca nadie me ha hecho sentir tan querida. Así que sí, yo también, pero no, no me sirve, él sabe que lo quiero y cada vez lo quiero más.
Principalmente, gracias.
sábado, 15 de noviembre de 2014
Pero, en definitiva, ¿Qué es Lo Nuestro?
Por ahora, al menos, es una especie de complicidad frente a otros, un secreto compartido, un pacto unilateral. Naturalmente, esto no es una aventura, ni un programa ni menos un noviazgo. Sin embargo, es algo más que una amistad. Lo peor (¿o lo mejor?) es que ella se encuentra muy cómoda en esta indefinición. Me habla con toda confianza, con todo humor, creo que hasta con cariño.
-La Tregua, Mario Benedetti,
Por ahora, al menos, es una especie de complicidad frente a otros, un secreto compartido, un pacto unilateral. Naturalmente, esto no es una aventura, ni un programa ni menos un noviazgo. Sin embargo, es algo más que una amistad. Lo peor (¿o lo mejor?) es que ella se encuentra muy cómoda en esta indefinición. Me habla con toda confianza, con todo humor, creo que hasta con cariño.
-La Tregua, Mario Benedetti,
domingo, 5 de octubre de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
domingo, 15 de junio de 2014
sábado, 14 de junio de 2014
jueves, 12 de junio de 2014
domingo, 8 de junio de 2014
No es tan sencillo como creen. Intentarlo de nuevo después de todas las veces que el corazón se nos ha roto en cachitos y escuchar a todo el mundo decir que ya pasará, y que la esperanza es lo último que muere. Pero uno también muere cuando se queda esperando. Y eso es algo que a la larga resulta ser mucho peor. La gente se vuelve loca cuando no hay a quién amar, se los juro, andan por ahí con el deseo de encontrar a la persona indicada como si su propia compañía nunca fuera suficiente. Y la verdad es muy triste. ¿Cómo pretenden amar si no saben estar solos? Porque vamos, el amor siempre termina y ante eso ya no hay mucho que alegar, pero es parte de la guerra, es parte del encanto. Hay que querer bonito, hay que querer muy bonito, como si siempre al querer lo hagamos para nosotros. Así, sin pensar en lastimarnos.
domingo, 18 de mayo de 2014
Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir. Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer. Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía.
martes, 6 de mayo de 2014
miércoles, 30 de abril de 2014
Creo en el amor a primera vista, y a segunda vista, y a todas las vistas posibles. Creo en los abrazos de más de quince segundos y en la primavera que trae consigo una nota de voz. Creo en las ojeras, en las curvas preciosas, en la fiebre del momento. Creo en los nervios de la primera cita, la emoción de la segunda, y la felicidad de todas las restantes. Creo en las promesas como palabras de amor y en los garabatos al final del cuaderno. Creo en los detalles, no en los regalos de aniversario. Creo en los errores, no en las justificaciones. Creo en las despedidas, pero nunca en los regresos. Creo en la libertad y la opción de compartirla, no creo en la pertenencia. Creo en la confianza y en los motivos para perderla. Creo en la valentía del insomnio, en lo agradable del sueño, en las razones para no querer dormir. Creo en la conquista por una sola persona, no creo en el cariño compartido. Creo en las canciones cuando uno está enamorado y en el desprecio cuando todo terminó. Creo en los ataques de risa, en el arte de besar, en la magia de un helado entre los dos. Creo en los finales como parte de la historia y en la desaparición de todos los fantasmas. Creo en la desilusión de haber querido de más, pero sobre todo, en las ganas de empezar todo de nuevo.
jueves, 10 de abril de 2014
viernes, 4 de abril de 2014
miércoles, 19 de marzo de 2014
martes, 18 de marzo de 2014
lunes, 17 de marzo de 2014
Hay personas que creen que la mejor manera de demostrar el amor es a través de 18 quilates de oro. Pero cuando los años pasan, cuando lo único que queda son ausencias, cuando encuentras cosas olvidadas en el armario y lloras desde los ojos tus propios diamantes, comprendes que los recuerdos son los tesoros de amor más grandes.
domingo, 16 de marzo de 2014
jueves, 13 de marzo de 2014
martes, 11 de marzo de 2014
Quizás piensas que has vivido demasiado, pero demasiado jamás es suficiente. Las personas se van, pero se quedan las heridas que nos dejan. Y uno avanza como intentando que todo sea como antes, respirando porque es la única manera de sentir que todavía queda espacio para algo. Caminamos, pero seguimos atados a las cosas que creemos olvidar, y sentimos miedo, mucho miedo. Miedo de que se hubieran llevado lo mejor de nosotros, de habernos quedado sólo con los pedazos, pero hasta los pedazos son mejor que nada.
sábado, 8 de marzo de 2014
martes, 4 de marzo de 2014
domingo, 2 de marzo de 2014
sábado, 1 de marzo de 2014
jueves, 27 de febrero de 2014
miércoles, 26 de febrero de 2014
Me preguntan a veces que por qué no tengo novia todavía; y dicen que porque estoy muy enamorado. Pero tú ya sabes bien que no es así. No tengo novia porque no tengo ganas de tener novia; por pereza; por desgane; por aburrimiento. Estoy muy enamorado, pero eso no tiene que ver nada con esto. A lo mejor un día de estos dejo de escribirte. O te escribiré solamente cuando tenga deseos, necesidad de hacerlo. No me gusta los trámites, las fórmulas en el amor; no me gustan los compromisos; los juramentos. Si tú quieres escribirme -porque quieres escribirme- cada tres días, encantado. Si yo quiero hacerlo del diario, tanto mejor. Pero siempre la cosa espontánea y natural. Quiero ser libre dentro de esta esclavitud. Te quiero, sí, te quiero: pero a medida de que te quiero se me van haciendo innecesarias las palabras; tengo que saber que no es indispensable el decírtelo. ¿Comprendes? Si tú no fueras tú, no diría esto. Podrías salirme con que no te quiero, con que no te comprendo, con que no soy tuyo. Pero tú tiene que ser tú, diferente, exclusiva, única.
Tienes que oír mi amor con su voz, tocarlo con su carne, aceptarlo como es, desnudo y libre.
-Jaime Sabines, Cartas a Chepita, 5 de Agosto de 1948.
Tienes que oír mi amor con su voz, tocarlo con su carne, aceptarlo como es, desnudo y libre.
-Jaime Sabines, Cartas a Chepita, 5 de Agosto de 1948.
domingo, 23 de febrero de 2014
sábado, 11 de enero de 2014
Las personas piensan muy poco en la muerte. Pasan la vida
preocupadas por verdaderos absurdos, aplazan cosas, dejan de lado momentos
importantes. No arriesgan, porque piensan que es peligroso. Se quejan mucho,
pero se acobardan a la hora de adoptar decisiones. Quieren que todo cambie,
pero ellas mismas se niegan a cambiar. Si pensaran un poco más en la muerte, no
dejarían nunca de hacer la llamada de teléfono que deberían hacer. Y serían un
poco más locas.
-Paulo Coelho.
martes, 31 de diciembre de 2013
martes, 10 de diciembre de 2013
viernes, 6 de diciembre de 2013
jueves, 5 de diciembre de 2013
Lo complicado no es el amor que se va, es el terreno que se hunde bajo tus pies y la desesperada lucha que debes emprender para mantenerte de pie. Lo doloroso no es al adiós, es el espinoso camino que debes recorrer sin ese calzado que era estar juntos. Lo imposible es sobrevivir al alud que heredas cuando su ausencia erosiona la tierra sobre la que te postrabas con orgullo. Agotado, espinado y enterrado debes encontrar el camino, esa es la odisea de la recuperación.
-Ave Literaria.
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